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  Homicidios De Mujeres
 
 
París bien vale una misa

Quizá Mireille Rocatti sea experta en temas del medio ambiente. Pero cuando aceptó ser fiscal especial de la PGR para atender los delitos relacionados con los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, decía estar comprometida con abatir la impunidad, aunque despachaba a más de dos mil kilómetros de distancia, en la Ciudad de México. “Mientras exista un solo caso sin esclarecerse no podemos nosotros decir que se termina este caso”, decía. Pero en tres meses cambió de opinión: prefirió la comodidad de un cargo en el gobierno del Estado de México. ¿Qué la motivó a claudicar?

Por Servando Pineda Jaimes
Monday, 19 de September de 2005

La doctora Mireille Rocatti Velázquez, vino, vio, cobró, pero ¿convenció? Tres meses y medio después de haber asumido el cargo ante un cúmulo de expectativas y esperanzas bien fundadas debido a su pasado que la llevó a denunciar los crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez, decide dejar su puesto para aceptar la comodidad que significa ser la nueva secretaria de Medio Ambiente en el Estado de México. Una lástima.

La doctora Mireille Rocatti Velázquez asumió su cargo al frente de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Homicidios de Mujeres en Ciudad Juárez el pasado 30 de mayo y sustituyó en el cargo a la abogada María López Urbina, quien había iniciado labores el 31 de enero de 2004. López Urbina fue separada de su cargo de no muy buenas maneras, un día antes de presentar su informe de labores, el que por cierto ya nunca más se conoció, como tampoco se conocieron las verdaderas causas de su remoción.

 

La relación de Rocatti Velázquez con el Estado de México –su tierra adoptiva, porque ella nació en Nuevo León– es añeja, ya que en la Universidad Autónoma del Estado de México estudio su licenciatura en Derecho. De 1993 a 1996, se desempeñó como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México. En 1997 fue designada presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hasta 1999.  Un año antes de dejar este cargo, emitió la primera recomendación sobre el caso Juárez, la famosa 44/98. Es decir, cinco años después de que comenzaran a registrarse los asesinatos en esta frontera.

 

Estudió Economía en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, cuenta con la maestría y doctorado en Derecho por la UNAM. Pero además es una destacada derechohumanista, de ahí la esperanza que concitó su nombramiento, pues se suponía que llegaba a ese puesto una persona conocedora de la materia, pero más que eso, conocedora de la problemática que vive Ciudad Juárez. Entre sus obras figuran Los derechos humanos y la experiencia del Ombudman en México; Coloquio Internacional: Derechos Humanos y Sistemas Comparados de Justicia Juvenil, así como más de cien artículos y ensayos relativos a temas del ámbito jurídico y de los derechos humanos. Nada pues sobre ecología o medio ambiente.

 

Pues bien, con todo este bagaje cultural y académico, la doctora Rocatti decidió que era preferible regresar a su tierra adoptiva a desempeñar un cargo relacionado al medio ambiente que seguir aquí donde tiene que atender a madres de víctimas. Si hay o no conocimientos para desempeñar el nuevo cargo eso es otra cosa. No debe sorprender la decisión pues se trata de un viejo mal de nuestro sistema político. El multichambismo. En México somos buenos para todo. Lo mismo se puede ser director de PEMEX, que luego pasar a dirigir la educación en este país o hacerse cargo del Turismo nacional.

 

Y parece ser que la doctora Rocatti decidió que era el momento que una posición más cómoda y optó cambiar expedientes por arbolitos.

 

Fiscal de larga distancia

Desde su llegada, –¿alguna vez llegó realmente?– pronto dio muestra de lo que vendría. Primero anunció que su oficina estaría en la ciudad de México y no aquí en Ciudad Juárez. Esto suscitó las primeras críticas. No era posible un desplante de esa naturaleza. Incluso el propio gobernador del estado, José Reyes Baeza tan dado al diálogo y el consenso antes del enfrentamiento, puso el grito en el cielo. Rocatti tuvo que hacer como que venía, pero no venía y a regañadientes se medio vino a instalar a Juárez. Luego pronto cambio de parecer. De aquella ya mítica recomendación que hizo cuando estuvo al frente de la Comisión de Derechos Humanos, rápidamente vio las cosas de otra manera. Ya no eran asesinos de mujeres los que estaban causando el terror. Se trataba de violencia intrafamiliar, suicidios y hasta atropellos. Nada de asesinos.

 

Pero de vez en cuando y de acuerdo al auditorio cambiaba de parecer. Recién en agosto, en el marco del Taller Género y Derecho que impartió la Dra.Teresa Freixes en la ciudad de México, la Dra. Rocatti volvió a cambiar se forma de pensar y en ese tiempo en plena campaña de Enrique Peña Nieto y cuando tal vez no imaginaba que el PRI pudiera ganar por aquellas tierras y tendría la oportunidad de regresar allá, aseguraba que mientras en la entidad fronteriza continuaran los asesinatos y agresiones en contra de mujeres, no se podrá asegurar que la tarea ha concluido para este gobierno. Textualmente declaró a la agencia de noticias CIMAC: “Mientras exista un solo caso sin esclarecerse no podemos nosotros decir que se termina este caso”. En ese mismo espacio, Mirelle Roocatti reiteró su compromiso de continuar con las investigaciones para evitar que continúen los asesinatos. Bueno, un mes después, ese compromiso terminó.

 

También atrás quedó su deseo de ir al fondo. Eso lo pensaba todavía el 25 de junio cuando declaró a El Universal: “Hay que investigar hacia atrás. A partir de hoy queremos hacer un trabajo intenso de prevención del delito. Tenemos que atacar el sector educativo, educar a nuestros niños en equidad de género”. Tres meses después, ya no pensaba en prevenir el delito, ni ir a fondo sobre el tema. Urgía dar carpetazo, cerrar el changarro y regresar al Edomex.

 

Pero lo más asombroso de la doctora Rocatti es su capacidad de trabajo. Apenas en junio este era el panorama que presentaba la Fiscalía a su cargo. Hay, afirmó a El Universal, 130 averiguaciones previas que no han sido todavía terminadas de integrar al caso, 57 están en proceso ante un juez penal y en 140 ya se dictaron sentencias condenatorias a los procesados.

 

En tres meses el panorama cambió. Para estas fechas, la fiscalía anunció que había concluido el análisis de la totalidad de 340 expedientes, referidos a 365 homicidios. Según su informe, de ese total, 242 expedientes han sido consignados ante las autoridades judiciales;  56 con causas penales, aunque en junio dijo que iban 57 o sea que aquí hubo un decremento y concluye con un contundente dato: más del 68 por ciento de los homicidios están esclarecidos con los responsables en la cárcel purgando las sentencias correspondientes o en espera de que un juez les dicte sentencia, lo que significa, dice Rocatti en su informe de salida que “no existe impunidad total”.

 

Más precisa, Rocatti afirmó que de acuerdo a sus investigaciones, el 70 por ciento de los homicidios obedece a la violencia intrafamiliar y el 30 por ciento restante es producto de la violencia social, especialmente delitos patrimoniales, en contra de la salud e imprudenciales aunque finalmente admite aquí algo que siempre había negado, que existe una franja importante de asesinatos que corresponden a homicidios seriales, como ella le denomina. Todo esto lo dijo la Dra. Rocatti en su conferencia de prensa del 14 de septiembre de este año, aquí en Ciudad Juárez. Pero como sus cambios de opinión son constantes, ese día se le olvidó lo que días antes, el 4 de septiembre le dijo al periódico Reforma en una entrevista, donde tajante dijo que una vez concluido la revisión de 339 –cito textual y como verán pues ese problema de las cifras si que es un tormento pues aparecen y desaparecen con gran facilidad, pues en su informe final dijo que eran 340- los asesinatos no forman parte del crimen organizado ni responden a crímenes cometidos por homicidas seriales. ¿Por fin?, ¿hay o no homicidas seriales?, pues en menos de 10 días, la Dra. Rocatti cambió de opinión. A Reforma le dijo que no había y en su informe final que sí había. ¿Qué pasó en esos 10 días?, ¿descubrió a los asesinos?, ¿por qué no abundo sobre el tema?, ¿cuál es la verdad? La verdad tal vez sea una. El mismo día que renunció Rocatti se conoció del artero asesinato de una maestra y su hija. Ayer sábado apareció una víctima. ¿Qué ya no hay impunidad Dra. Rocatti?

La verdad también es que la doctora Rocatti pasará a la historia de Ciudad Juárez con aquél aforismo que le endilgaran a Pancho Barrio, cambio lingotes de oro por cacachuates. Prefirió la comodidad de sembrar arbolitos que llevar justicia a las madres de esas mujeres que fueron asesinadas en Ciudad Juárez. ¿O es que la secretaría de Medio Ambiente del Edomex, bien vale una misa?


 
 
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