El Buró Federal de Investigaciones (FBI) “sospecha que asesinos seriales que trabajan como camioneros son responsables del homicidio de cientos de prostitutas, personas que piden ‘aventón’ en carretera y conductores varados cuyos cuerpos han sido arrojados cerca de autopistas en las últimas tres décadas”, publicó Los Angeles Times.
Los hechos fueron relacionados por primera vez hace cinco años, cuando se vinculó a un camionero con una serie de homicidios cometidos a lo largo de la carretera Interestatal 40 en Oklahoma y otros estados. A partir de ese caso, creó la Iniciativa de Asesinatos Seriales en Autopistas para seguir la huella a asesinatos y camioneros sospechosos. Hasta la fecha, se han resuelto más de dos docenas de asesinatos han sido resueltos.
La iniciativa no se había hecho pública fuera de los círculos de justicia, aunque las corporaciones locales de policía han sido informadas sobre el programa, debido a que se requiere de su cooperación para alimentar una gran base de datos que permite contrastar los hechos aparentemente aislados con cientos cometidos en tres décadas.
Aunque algunas dependencias policiacas locales han sido informadas sobre el programa, el FBI no había hecho pública su existencia fuera de círculos de justicia hasta este año, cuando agentes aceptaron mostrar al Los Angeles Times el funcionamiento interno del mismo y dar a conocer detalles de algunos de sus casos. El reportaje, firmado por Scott Glover, fue publicado el domingo 5 de abril de 2009 y El Diario de Ciudad Juárez reprodujo una parte al día siguiente.
“Una base de datos computacional a cargo del FBI incluye información sobre más de 500 mujeres víctimas de crímenes, la mayoría de las cuales fueron asesinadas y sus cuerpos arrojados en estaciones de camiones, moteles y otros lugares a lo largo de rutas populares entre camioneros por todo Estados Unidos”, de acuerdo con la traducción de El Diario.
“La base de datos –se agrega– también cuenta con información sobre una gran cantidad de camioneros que han sido acusados de asesinatos o violaciones cometidos cerca de autopistas o que son sospechosos de tales crímenes, de acuerdo con agentes. Oficiales indicaron no contar con estadísticas en cuanto a si la conducción de camiones ocupa un lugar alto en la lista de las ocupaciones de asesinos seriales conocidos”.
El patrón de los cuerpos dejados junto a carreteras y otras evidencias han hecho que muchos investigadores especulen que las características propias del empleo, tales como el constante desplazamiento, la falta de supervisión y el acceso a posibles víctimas, favorecen a quienes están inclinados a cometer asesinatos.
“Se trata de una escena del crimen en movimiento”, dijo uno de los investigadores a Los Angeles Times. “Es fácil recoger a una chica en la Costa Este, asesinarla a dos estados de distancia y arrojarla a tres estados de ahí”.
Michael Harrigan, quien supervisa la Iniciativa de Asesinatos Seriales en Autopistas, dijo al rotativo que el programa ayuda a la policía a “unir los puntos” de los asesinatos cometidos fuera de sus jurisdicciones. La mayoría de las víctimas llevaban estilos de vida de alto riesgo que las volvían particularmente vulnerables.
“No queremos asustar a la población y dar la impresión de que hay que cuidarse cada vez que se detengan a cargar gasolina”, dijo Harrigan. “Muchas de tales víctimas tomaron malas decisiones, lo cual no significa que merecían morir”.
“Tal fue el tipo de ayuda que Terri Turner buscaba cuando acudió al FBI a principios de 2004. Turner, prominente analista de información criminal del Buró de Investigación de Oklahoma, se encontraba investigando una serie de siete asesinatos a lo largo de la carretera Interestatal 40 en los que las víctimas habían sido prostitutas de estaciones de camiones asesinadas y dejadas en lugares aledaños a carreteras”, según el reportaje.
La investigación de Turner fue entregada a un analista del Programa de Aprehensión de Criminales Violentos, la cual se hace cargo de la base de datos criminal de la dependencia. El analista descubrió que la base de datos contenía más de 250 casos de víctimas del sexo femenino encontradas junto a carreteras, muchas de ellas con los suficientes rasgos en común para dejar entrever la presencia de patrones en los actos violentos.
Posteriormente, el supuesto asesino que Turner buscaba fue identificado como John Robert Williams, un camionero de 28 años. Williams y su novia habían secuestrado a una mujer de un casino en Mississippi, matándola y arrojando su cuerpo junto a una carretera rural, de acuerdo con autoridades. Los dos fueron arrestados por asesinato.
Durante interrogatorios posteriores, la policía informó que Williams confesó haber cometido más de una docena de asesinatos, incluyendo muchos de los casos que Turner había estado investigando.
El éxito del programa depende en su mayor parte de que los departamentos de policía locales proporcionen de manera voluntaria datos sobre asesinatos aparentemente aleatorios, agresiones sexuales y otros crímenes violentos al FBI, donde se almacenan en la enorme base de datos. Analistas del FBI pueden realizar búsquedas en la computadora para detectar patrones que de otra manera podrían pasar inadvertidos.