El Gobierno Federal cambió la estrategia, el plan de acción y el nombre para combatir la delincuencia organizada y delitos conexos en Ciudad Juárez, después de que por más de un año todos los sectores de la sociedad fronteriza reclamaron un replanteamiento tras la falta de resultados positivos en el combate al crimen. El presidente Felipe Calderón, finalmente, cedió.
El viernes 15 de enero el Ejército dejó de tener el control de Ciudad Juárez. La Policía Federal asumió la dirección de la Operación Coordinada Chihuahua (que sustituye a la Operación Conjunta), en relevo del Ejército, que mantuvo el control del operativo desde el 27 de marzo de 2009. En este periodo, se han recrudecido los enfrentamientos entre grupos criminales por el control de la plaza para el contrabando y venta de drogas prohibidas.
El comisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas, informó que la Operación Coordinada Chihuahua busca mejorar la efectividad en el combate a los delitos de homicidio doloso, secuestro, extorsión, tráfico de armas, robo de vehículos y el narcomenudeo.
Con ese objetivo arribaron 2 mil agentes federales, además de 100 investigadores que atenderán los casos de secuestro y extorsión, así como asesores en manejo de crisis y negociación, dijo.
“Se pondrá atención puntual e integral a los casos de secuestro y extorsión telefónica y directa, conocidos como cobro de piso, y a la desarticulación de las estructuras criminales”, dijo el comisionado de la Policía Federal.
El objetivo del Gobierno Federal con la nueva estrategia integral contra el crimen organizado es devolver a los juarenses el clima de seguridad y estabilidad que les permita continuar con sus actividades económicas, culturales y sociales, así como recuperar la confianza en las autoridades de los tres órdenes de gobierno, dijo Facundo Rosas.
“La Policía Federal –explicó– incrementa su despliegue en esta ciudad, con lo que se potencia su presencia con patrullajes intensivos en zonas de elevada conflictividad, operativos específicos en áreas de alta incidencia delictiva, incluyendo aquellas donde se ubican giros negros, atención puntual e integral a casos de secuestro y extorsión telefónica y directa conocida como cobro de piso, y la desarticulación de las estructuras criminales”.
Por casi dos años, el Ejército mantuvo el control de la Operación Conjunta Chihuahua, en la que participaron las corporaciones de seguridad de los tres órdenes de gobierno, bajo el mando del general Felipe de Jesús Espitia, comandante de la Quinta Zona Militar. Desde marzo de 2009 se dedicaron al patrullaje preventivo, junto con policías municipales y de tránsito.
A lo largo de 2009, prácticamente todos los sectores de la sociedad juarense demandaron un cambio en la estrategia militar en Ciudad Juárez y un cambio de rumbo en la Operación Conjunta. Tan solo ese año se cometieron 2 mil 600 homicidios dolosos, relacionados por las autoridades con la delincuencia organizada. En el mismo lapso se presentaron diversas denuncias por presuntos abusos cometidos por elementos del Ejército, principalmente por arrestos y cateos en viviendas sin orden judicial.
Entre jueves y viernes 14 y 15 de enero, se realizó en Ciudad Juárez y El Paso, Texas, la Reunión Binacional de Coordinación de la Iniciativa Mérida. Participaron, entre otros, el embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual; representantes de las agencias de drogas de los Estados Unidos; el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas; el secretario de Seguridad Pública Estatal, Víctor Valencia de los Santos, y el alcalde José Reyes Ferriz.
Reyes Ferriz declaró a la prensa que el gobierno de Juárez solicitó 19 millones de dólares de la Iniciativa Mérida, en una propuesta que busca atender programas sociales relacionados con la inseguridad, y a los que tendrá que dar respuesta el gobierno de los Estados Unidos.
Federales por soldados
También se realizó una reunión de evaluación de la Operación Conjunta y se anunció su replanteamiento de la estrategia y el cambio de mando operativo, el cual quedará en manos de Vidal Díaz Ochoa, comisario estatal de la Policía Federal en Chihuahua.
El comisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas dijo que los elementos de esa corporación aumentarán su despliegue con lo que se potencia su presencia con patrullajes y perfilará operativos en zonas de alta incidencia delictiva, incluyendo aquellas donde se ubican los giros negros.
Aunque el mando del operativo estará a cargo de Vidal Díaz Ochoa, la Secretaría de la Defensa Nacional mantiene su actuación con efectivos reforzando la Operación Coordinada y en apoyo a la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
Sobre la participación de la Procuraduría General de la República, dijo que ésta ampliará su personal ministerial y de inteligencia para mantener el apoyo a la Procuraduría de Justicia de Chihuahua en materia de extorsión y delitos conexos, así como articular el fortalecimiento en la integración de las averiguaciones previas y así acotar la impunidad.